Pirámides.

Las pirámides tienen un notable efecto energético, que consiguen  de dos maneras diferentes:

 

Efecto antena:

 

Como cualquier edificio, o cumbre montañosa, las pirámides tienen gracias a su altura una capacidad notable para captar en su punta las ondas electromagnéticas, desde grandes distancias.

 

En un punto alto muy por encima de la tierra (la tierra tiene polaridad yin) vamos a captar con mucha facilidad la polaridad yang.

 

Por lo cual desde el punto de vista del crecimiento personal los puntos altos del globo terrestre, sobre todo grandes montañas, van a facilitar a aquellos interesados en el crecimiento personal una mayor apertura de su séptimo chakra, siempre que accedan a un punto adecuado y las pirámides pueden serlo, aunque con toda seguridad lo serán mucho más y de forma mucho más notable grandes montañas a muy elevada altura por encima del nivel del mar.

 

Captamos mucha más energía en un punto alto, si el material del que está hecho ese punto es muy conductor electromagnético, y esto depende de la geología del suelo de ese lugar, el cuarzo, y los metales conforman zonas de mucha conductividad, y facilitan a quienes visitan esos lugares una activación muy notable de la circulación energética por todo su cuerpo y sistema energético (chakras y meridianos) al convertirse ellos en el extremo más alto de la antena que capta la energía que se recibe del sol, de las estrellas y planetas.

 

Su forma:

 

La forma que tienen las pirámides, con sus lados inclinados, facilitan que estos reflejen la energía que reciben por su base, desde la tierra hasta una zona central de la misma, siempre que sus paredes tengan la inclinación adecuada, y una geometría bien afinada para conseguir ese efecto de forma muy intensa y concentrada en la menor superficie posible.

 

Se trata del efecto contrario a un altavoz, mientras que en un altavoz hablando desde el extremo pequeño hacia el grande expandimos y ampliamos nuestra voz, o cualquier otro sonido que emitamos.

 

Para ver más claramente como actúa una pirámide podríamos coger el citado altavoz y en lugar de hablar por el extremo pequeño para ampliar nuestra voz, lo haríamos por el contrario desde el extremo grande al pequeño, mandando nuestra voz así, o cualquier sonido, en lugar de ampliarlo lo concentraríamos dentro del altavoz, esto es lo que hace la pirámide, concentrar el sonido, la frecuencia electromagnética, la energía que recibe de la tierra en una pequeña zona o en un  punto.

 

 

Ahora solo tendríamos que tener acceso a ese lugar en el que se concentra la energía que se recibe de la tierra dentro de la pirámide para acceder a una energía de polaridad yin, y de notable intensidad que podría producir un desbloqueo notable en nuestro sistema energético, y una limpieza emocional muy sustancial.

 

El material de que sea la pirámide también es importante, ya que un material adecuado va a facilitar una mayor conductividad electromagnética.

 

Como cualquier otra frecuencia electromagnética la energía que se capta dentro de una pirámide puede ser grabada y reproducida con equipos adecuados,  y su sonido posiblemente no sea captado por el oído humano, igualmente se puede grabar y reproducir la energía captada en el efecto antena comentado anteriormente, aunque la cantidad de frecuencias que distorsionen la grabación puede ser muy notable.

 

La reproducción de las frecuencias grabadas de calidad adecuada con un buen equipo de sonido, tiene efectos muy similares al efecto de la energía dentro de la pirámide.

 

 

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