La piel.

 

Es el envoltorio de nuestro cuerpo, lo cubre todo, y es extraordinariamente importante mantenerla en buen estado.

 

Tiene una función de aislamiento de los agentes físicos externos, y también una función de aislamiento energético o electromagnético, generando un campo de energía que impide que otros campos de energía nos dañen, algo similar a lo que ocurre con la capa de ozono que cumbre nuestro planeta, cuando en alguna zona se daña esta protección, ese lugar se ve expuesto a radiaciones que causan múltiples daños a los seres que habitan esas zonas del planeta.

 

Las personas necesitamos metales para vivir, ya lo he comentado en otras ocasiones, hierro, cobre, zinc, y muchos otros más, cualquier texto de nutrición o de alimentación nos puede facilitar más información en este sentido respecto de todos los metales que precisamos para mantener la vida.

 

Utilizamos esos metales para dar consistencia física a nuestro cuerpo, para realizar procesos eléctricos, magnéticos y bioquímicos en nuestro organismo, y parte de esos metales los evaporamos, conformando nuestro sistema energético, chakras, meridianos de acupuntura y aura.

 

Esos metales que tenemos en nuestro cuerpo y entorno en suspensión evaporados, nos permiten conectar con el magnetismo de la tierra, de otros planetas, y con el sistema electromagnético de otras personas.

 

Esos metales se pueden proyectar, y de hecho todos los proyectamos.

 

Una persona muy irascible, calienta con la energía que genera con sus enfados esas partículas metálicas, las pone incandescentes, y las proyecta hacia lo que es objeto de su ira.

 

Habitualmente las personas no tienen suficiente capacidad energética para dañar a otras personas con las partículas metálicas que proyectan en un simple enfado, pero también es cierto, que las relaciones entre personas no se limitan al tiempo que dura un simple enfado, suelen durar muchos años, y muchos años de enfados, rencores, y de ira acumulada, suponen una carga de energía y de partículas metálicas que dañan poco a poco la propia la piel del que así actúa y la de las personas a las que van dirigidas esas emociones, con el tiempo zonas de nuestra piel empiezan a tener agujeros energéticos, generalmente en zonas en las que se recibe mucha carga de energía y partículas generando que la piel esté muy seca, también pueden producir el mismo efecto, infecciones, heridas, rozaduras, contusiones, quemaduras, así como la exposición prolongada a ondas electromagnéticas de diverso origen, entre los que se encuentran las que emiten todos nuestros aparatos electrodomésticos, nuestras instalaciones eléctricas, etc., todos estos factores son acumulativos.

 

Por debilidad, producen efectos similares acumulativos la alimentación inadecuada y con carencias importantes, o que dañan o debilitan nuestro organismo como el alcohol, tabaco y las drogas, también aquellos sucesos que suponen un fuerte impacto emocional como la pérdida de seres queridos,

 

Por esos agujeros electromagnéticos de nuestra piel se cuelan energías  malsanas, que se distribuyen por todo nuestro organismo a través de nuestro sistema nervioso, nuestro sistema de chakras, nuestro sistema de meridianos de acupuntura, produciendo problemas importantes en aquellas zonas de nuestro cuerpo que tenemos más débiles o tenemos acumulación de tóxicos, generando diferentes tipos de enfermedades en función de las energías que recibimos, y de los tóxicos que tenemos acumulados, y de la zona a la que llegan esas energías en función del punto reflejo que se corresponde con el agujero energético en nuestra piel, aquí también todos los factores suman y generan más inconvenientes.

 

Cuando se llega al punto de sobrecarga de energías malsanas o que superan nuestra capacidad física el cuerpo empieza a romperse por donde más débil está.

 

En lo que es mi percepción las enfermedades degenerativas responden a este patrón de degradación progresiva y paulatina de nuestro organismo, por acumulación de tóxicos (se pueden eliminar bebiendo más agua en muchos casos), por pérdida de las propiedades de la piel lo que permite que nos lleguen energías que nos dañan, así como por las energías malsanas que nosotros mismos producimos, con la edad nuestro cuerpo va perdiendo capacidad de regeneración debido a esta acumulación de factores.

 

El efecto de Reiki en estas situaciones es evaporar energías malsanas, regulando y equilibrando, regenerando y mejorando el funcionamiento del sistema energético de las personas, cuestión muy importante. Pero evidentemente Reiki no es lo único que podemos hacer, también necesitamos regenerar nuestra piel lo más rápidamente posible y depurar los tóxicos acumulados.

 

Nos puede venir muy bien enfriar un poco el cuerpo en general y las zonas en las que percibamos que hay problemas de este tipo en particular, con duchas o baños, o con frío localmente.

 

Algunos productos nos van a ser de mucha utilidad a la hora de regenerar nuestra piel y hacer menos poroso nuestro cuerpo a energías malsanas, os comento algunos que conozco.

 

-Crema muy grasa, el cuerpo tiende de forma natural a acumular grasa para protegerse, aunque muchas veces esa grasa no se consigue que vaya a la zona dañada, por ello es bueno aplicarla en las zonas por donde percibimos que nos llegan cordones de energía.

 

-Aceite esencial de árbol de te, excelente limpiador de energías malsanas, una o dos gotas gotas son suficientes para limpiar una buena zona de nuestra piel.

 

-Aloe Vera, tanto para beber como en gel para proteger nuestra piel, cicatrizante y regenerador celular.

 

-Aceite de sésamo, tanto para beber como para proteger nuestra piel, percibo que fortalece las células y disminuye la conductividad de energías que nos dañan, genera un efecto de aislamiento electromagnético.

 

-Aceite de rosa mosqueta, para proteger nuestra piel.

 

-Aceite de chiapas, tepezcohuite, (nombre científico Mimosa tenuiflora), regenerar nuestra piel, muy utilizado en quemaduras importantes por su rápido efecto regenerador.

 

-El polen: Reconstituyente, tiene efectos antisépticos y antibióticos en la boca, mucosas de la boca y garganta, gran parte de la vía respiratoria y en toda la vía digestiva.

 

-El gel de aloe vera con aceite esencial de árbol de te es particularmente efectivo para aislarnos la piel, si previamente aplicamos una crema grasa el efecto es más aislante aún.

 

Ninguno de estos productos precisa receta médica en España, todos se pueden conseguir en herbolarios, infórmate en detalle antes de utilizarlos por si tuvieras alguna intolerancia a alguno de ellos, por supuesto puede que haya más productos o tratamientos médicos que te puedan venir bien y que yo no conozca, consulta con tu médico.

 

También necesitamos limpiar los tóxicos acumulados, y aquí en primer lugar tenemos el agua como elemento imprescindible para realizar un proceso depurativo muy intenso, además de otros muchos productos que pueden facilitarnos procesos de desintoxicación.

 

Otra opción es utilizar el dolor para paliar estos problemas producidos en la piel, las sobrecargas de energía normalmente no son de suficiente intensidad para provocar dolor, por lo que el cuerpo no considera esas energías y partículas recibidas como una agresión, lo que produce un efecto que va secando y degenerando la zona progresivamente hasta que se daña suficientemente y la energía pasa y puede dañar zonas reflejas, así la aplicación suficiente de una presión que genere un dolor mínimo (por ejemplo con las uñas) en amplias zonas del cuerpo donde percibamos congestión, enrojecimiento, irritación o sequedad de la piel, va a llamar la atención de nuestro sistema nervioso, al identificar ese dolor como una agresión, y va a activar los mecanismos de regeneración celular del cuerpo que van a reconstruir esa zona regenerando nuevamente la protección de nuestro campo electromagnético asociado a la piel.

 

 

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